miércoles, 10 de septiembre de 2008

Dale...


Hay una conducta que no entiendo. Que se repite mayormente en bares, lugares que suelo frecuentar. Te sentás a una mesa, viene el mozo o la moza, preferentemente moza, y le pedís, por ejemplo: quiero un tostado de miga, un café con leche y una sprite con hielo. Y la minita te dice: “dale”.
¿Dale?
¿Dale qué, si yo no voy a hacer nada? ¿Qué es lo que tengo que darle? ¿Qué apuro tiene para decirme que le dé, si yo me voy a quedar sentadito esperando?
¿Qué propuesta le hice yo para que me diga “dale”, hagámoslo? Si solo le pedí un tostado de miga, un café con leche y una sprite con hielo. En todo caso que me diga “cómo no” o “enseguida”. Pero no “dale”, porque es ella la que tiene que darle, joder. Esto sí que no lo entiendo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Querida clase media, o media clase


Por Alejandro Seselovsky, Crítica Digital, 05-08-2008


Esa mezquina, desmemoriada, garca, egoísta, autoindulgente, vigilante y un poco bastante gallina clase media que se indigna con la marca de la cartera de nuestra señora presidenta, que ve allí, en esa exaltación del consumo por el que muere mil veces, los grandes males de la patria. Y entonces se sube con la virgencita a gritar Argentina, Argentina y le estampa un beso a Luciano Miguens y le agradece por defendernos del gobierno que le cae mal: cuestión de piel, ¿viste? Nos cae mal.
La clase media vecinalista que está pensando en los destinos del país y que cree fervientemente que nos vamos a ir para arriba el día que saquen a patadas en el culo a todos los cuidacoches de Palermo, porque te rayan el auto y el auto de la clase media es la proyección de un ser supremo nacional, incluso por encima de los plazos fijos, fíjense.


(frag.)

lunes, 7 de julio de 2008

Un pancho y una coca


El país insiste en calificar toda protesta popular como clientelística o salvaje, y a las de la clase media y alta como virtuosa, racional y libre.

Por Pablo Alabarces, Crítica de la Argentina, 06-07-2008

En un célebre y maravilloso trabajo que tiene ya más de treinta años, el historiador inglés y marxista Edward Palmer Thompson se preguntaba las razones por las que los pobres se sublevan. La respuesta inmediata, decía Thompson, es porque tienen hambre: pero esa respuesta es suficiente sólo cuando se sublevan los hambrientos, y no cuando los hambrientos no se sublevan o los que se sublevan no están hambrientos. Cualquiera de esas condiciones puede ser pensada en la Argentina: ese dato incomparable de la Córdoba de 1969, cuando los obreros insurrectos eran los mejores pagos del país, o esta misma revuelta agraria modelo 2008, encabezada por la panza sin culpas de De Angeli o la chetidad (¿o será cheteza?) incontrastable de Miguens. Ambos son ejemplos de la insurreción sin hambre; la aquiescencia de las clases populares con el modelo menemista de explotación hasta 1994 –cuando aparecen los primeros piquetes– lo es de su contrario. Para Thompson, la cantidad de hambrunas sufridas en silencio por los pobres del mundo es con largueza signo de que el hambre no justifica, por sí sola, la insurrección.
En ese artículo, "La economía moral de la multitud", Thompson analiza las revueltas ocurridas a finales del siglo XVIII en Inglaterra, un momento en el que el alto precio del grano en los mercados internacionales llevó a que los productores acapararan el cereal y evitaran enviarlo al mercado interno para así obtener las pingües ganancias del comercio exterior –y este largo párrafo no precisa subrayar la semejanza con la Argentina contemporánea. La carestía subsiguiente generó amotinamientos y saqueos contra productores y acopiadores, a los que responsabilizaban con justa razón del hambre popular. La intervención de las autoridades, locales o nacionales, fue oscilante: a veces represiva –el pánico contra las revueltas "jacobinas" luego de la Revolución Francesa era importante–, a veces paternalista, obligando a los acopiadores a entregar grano. Lo que estaba en juego, lo que se disputaba, era el nuevo predominio ideológico del liberalismo económico –Adam Smith estaba en la cresta de la ola– frente al viejo paternalismo que protegía a los pobres (para evitar que se sublevaran, justamente): a esto llamaba Thompson la "economía moral de la multitud", esas pautas no escritas, no demasiado políticas, fundamentalmente éticas, pero plenas de lógica y productoras de prácticas populares. El motín no era una reacción espasmódica motivada por el hambre: se trataba de decisiones racionales, basadas en la inteligencia y en la experiencia.
Esta larguísima introducción no pretende ser una incitación al contramotín rural: por ejemplo, a que los explotados y maltratados peones de Miguens se subleven contra su ilustre patrón reclamándole parte de sus enormes ganancias. No sería mala idea, pero no depende de mí (y los peones no leen este diario, ni siquiera por una internet a la que no acceden). Lo que quiero discutir es la insistencia con la que en la Argentina se califica toda acción popular como clientelística o salvaje, contrapuesta a la acción de las clases medias y altas, que se define como virtuosa, racional y libre. Esto me apareció siempre como evidente en las discusiones sobre la violencia futbolística: mientras periodistas y políticos se llenaban la boca con las bestias y los inadaptados, cualquier indagación seria descubría lógicas y moralidades implacables –discutibles e incompartibles, pero implacables– que se llaman "aguante". Y bien: desde las elecciones de 2007, cuando Carrió lideró este movimiento de retorno al primitivismo interpretativo, a los pobres los traen y los llevan, los compran y los venden, mientras que "la gente" va y viene, y muestra orgullosa carteles que afirman "nadie me pagó". A estas alturas del partido, de las ciencias sociales y de la historia política argentina, hemos regresado a un estatuto según el cual nuestras clases populares son esclavas de sus deseos primarios: con un pancho y una coca –un choripán y un vino, una mina y unos mangos, escojan la versión preferida– podemos arrear multitudes.
Y esto no es imaginación calenturienta ni peronismo anacrónico, ni mucho menos el retorno del viejo "vox populi, vox dei" o "el pueblo nunca se equivoca". Los pueblos se mandan unas macanas de órdago, cometen errores increíbles que para colmo repiten, votan alegremente a sus explotadores. Pero lo que es intolerable es pensar que eso se debe a la simplicidad de sus mentes primitivas, capturadas en los lazos clientelares. La complejidad de la acción popular exige al analista, al periodista, al político, atención, humildad y respeto. El sábado, en el cierre del debate de Diputados, el movilero de TN describía a los grupos ruralistas –"venidos de…"– y a los peronistas –"traídos desde…". Ese señor es un ignorante y un irrespetuoso. Debería, y es obvio que no es el único, leer a Thompson.

jueves, 26 de junio de 2008

¿Ilegales?


No somos juristas, ni constitucionalistas ni hermeneutas. Pero alguna vez leímos una ley, una constitución o un fallo, así que algunas conclusiones sacamos. Sin embargo, solo vamos a reflejar aquí, en carácter de valor documental, el artículo del Código Contravencional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Ley N° 1.472 que se refiere al uso del espacio público. Como las leyes, mal que les pese a algunos, también las hacen los hombres (y mujeres), dejan espacios abiertos a la interpretación, que deberá recaer, cuando fuere necesario, sobre los jueces, que también son hombres y mujeres. Aquí, la letra fría de la ley, para que quien sepa haga la interpretación correspondiente. Las negritas, una vez más, son de la casa.

Titulo III
Protección del uso del espacio público o privado

Capítulo I - Libertad de circulación
Artículo 78 - Obstrucción de la vía pública. Quien impide u obstaculiza la circulación de vehículos por la vía pública o espacios públicos, es sancionado/a con uno (1) a cinco (5) días de trabajo de utilidad pública o multa de doscientos ($ 200) a un mil ($ 1.000) pesos. El ejercicio regular de los derechos constitucionales no constituye contravención. A tal fin deberá, con razonable anticipación, darse aviso a la autoridad competente, debiendo respetarse las indicaciones de ésta, si las hubiere, respecto al ordenamiento.

foto: infobae.com

miércoles, 25 de junio de 2008

Con opositores así...

dan ganas de ser oficialista...
(las negritas son de la casa, me refiero al resaltado de la letra y no a niñas de color)

gabriela 39 años [] ARGENTINOS: tenemos la segunda y tal vez ultima oportunidad unica, para tomar nota de cada nombre y apellido y QUE SE VAYAN............... DE UNA BUENA VEZ, lo mejor del Gobierno de Cristina es DEJAR EN EVIDENCIA AL PERONCHISMO EN SU MAS BRUTAL VERSION PARA QUE CADA UNO ELIJA Y SE PONGA DE ALGUN LADO. Por favor votemos mejor, por favor tomemos nota y pidamos juicio politico despues, apoyemos al campo, visitemos su carpa, hagamos la nuestra, total se puede....... Nuestra oportunidad es ahora, sin dudas este es el ultimo tramo de mas de cincuenta años de ignorancia. Tenemos la bendita oportunidad de empezar de nuevo y bien. Estemos atentos, sin violencia pero a paso firme. No hay mal que por bien no venga, esto se termiina señoras y señores, y lo que vendra sera siempre mejor y depende de nosotros. Fuerza Macri, Fuerza el Campo y los ciudadanos de bien, hay esperanzas!!!!!!!!!!!

DAYSO 56 años [DAYSO (at) ARGENTINA.COM] ESTE JUEZ GALLARDO DEBE ESTAR TAMBIEN COMPRADO POR ESTE GOBIERNO DE INMORALES Y RESENTIDOS SOCIALES. LA PLATA DE LAS RETENCIONES LA REINA KRISTINA LA DEBE QUERER PARA COMPRAR BOTOX Y ADEMAS JUECES Y DIPUTADOS

JUAN 43 años [] HAY QUE HACERLE A ESTE MATRIMONIO : "LA GRAN CEAUCESCU" IR A LA PLAZA Y MATARLOS... IGUAL QUE LOS RUMANOS LE HUICIERON A ESA PAREJITA QUE SE CREIA BIEN COOL !!!!!! Y CHAU KRETINAY NESTITOR !!!!!! SE VIENE LA "GRAN CEAUCESCU" !!! VIVA EL PUEBLO RUMANO ....... !!!!!!!!

vecino de cap fed 40 años bueno... ya estamos... se avecina el caos... cartelitos apoyando a FAR, FAP y MONTONEROS... además de grasas, atrasan mas de 30 años... que retros!!!!!!!!!!!!!!!

nojodas 68 años Ahora el juez viola las leyes, flor de juez!!!!!, la madre será una santa pero él un HdP, otro juez que trabaja para la corona, Cuanto le dieron bajo la mesa? Si yo decido poner una carpa en una plaza sabes como me vuelan en dos minutos pero a los vagos se los reverencia. Vean lo que estamos pagando, carpas de primera, instalaciones, comida, sueldos de vagos y matones. En el exterior ven esto y se piensan que andamos con la pluma todavía.

Luchi13 57 años [] Che Pato 48, ni se te ocurra poner una carpa alli, no sabes lo rapido que el gobierno Nacional te saca a patadas, es como decia E. Pinti; en este pais todos roban y nadie va preso, entonces decis: y bueno yo tambien robo, para loco "no sabes lo rapido que actua la justicia" ellos roban millones y nadie va preso, vos robas una gallina y te meten en cana por 20 años, no por ladron por boludo. Que va a ser che, tenemos un gran pais, pero con una parte de la gente que es de cuarta. alli podes ver un tipo que aparece en todos los canales casi siempre con chomba azul, hoy me entere que es un diputado FV. con razon sabe tan de memoria el discurso y lo repite una y otra vez sin olvidar una coma ni un acento. es uno morocho, prepotente para hablar y una basura K para ser mas claro.

*comentarios en Diario Crítica de hoy, sobre la nota "El juez Gallardo prohibió el desalojo de las carpas K".
Es interesante señalar que en el mismo diario de hoy se informa que la Suprema Corte de Justicia falló en favor del diario La Nación por un juicio por calumnias e injurias. En el país de la censura, la Justicia privilegió la libertad de expresión. Algo quizá parecido al fallo de Gallardo.

martes, 17 de junio de 2008

No sé si mienten pero...

Es interesante comparar estas dos tapas históricas del diario Clarín. Históricas, una por el momento al que remite y porque la hizo histórica también el documental de Patricio Escobar y Damián Finvarb. La otra, porque será histórica en el futuro, aventuro.

Primera tapa, del 27 de junio de 2002

Clarín llama "crisis" a la violenta represión, con gases, balas de goma y plomo y virtual fusilamiento de los militantes Kosteki y Santillán.

Segunda tapa, del 15 de junio pasado

Clarín llama "represión" al acto de correr de la ruta a unos ruralistas, luego de tres intimaciones, peligro de desabastecimiento, etc, etc. Golpes y forcejeos, seguro que hubo, pero comparado con otras represiones es como si los hubiesen llevado en remís, para luego soltarlos al poco tiempo. En las imágenes de TV el gendarme que encara a De Angeli le dice "por tercera vez, te pido por favor que despejen la ruta". Esa no se vio nunca, un gendarme pidiendo por favor...
Para ser más precisos, porque tampoco es cuestión de ponernos las botas y la gorra así porque sí, veamos qué dice la RAE sobre reprimir:
1. tr. Contener, refrenar, templar o moderar. U. t. c. prnl.
2. tr. Contener, detener o castigar, por lo general desde el poder y con el uso de la violencia, actuaciones políticas o sociales.
Es decir, técnicamente podría aplicarse al caso del sábado 14 de junio, pese a que el uso general remite a una violencia que no se vio en Gualeguaychú, y sí en la masacre del Puente Pueyrredón. Lo notable es en qué casos el diario usa el término y en qué casos no.

viernes, 13 de junio de 2008

Cualquier pelotudo tiene un bloc

¡Sí! Lo dijo José Paul, cualquier pelotudo tiene un blog. O bloc, como chasquido de dureza de pronunciación, exagerada e irónica. Analicemos la frase sin caer en la del blogger democrático y defensor de la libertad de expresión. A ver: Cualquier pelotudo tiene un bloc. Hay muchos pelotudos en el mundo, luego hay muchos pelotudos en internet. Acceder a internet es fácil, solo se requiere una computadora y conexión. Luego, cualquier pelotudo tiene acceso a internet. Quienes tienen acceso no encontrarían impedimento para tener un blog (o bloc), es sencillo, gratuito y sin filtros ni examen de ingreso. Está al alcance de cualquiera, tanto para los pelotudos como para los que no lo son, y como acá no estamos analizando qué es pelotudo y qué no, asumimos que cualquiera de los que tienen un blog está en condiciones de ser considerado pelotudo. Luego, cualquier pelotudo tiene un blog.
Ahora bien, el concepto blog o bloc vale tanto para quienes suben textos como para los que los comentan. Luego, cualquier pelotudo escribe, cualquier pelotudo comenta, cualquier pelotudo tiene un blog. El fenómeno comentario o comment, trasladado también a los diarios en internet, convierten a las notas de estos diarios en virtuales posteos bloggeros o bloguísticos, y a los comentarios, en la repetición del formato blog, aportando esta sinergia a un nuevo engendro: el pasquín ideológico de una corriente que se manifiesta a través de este soporte y que expresa con sus opiniones toda su furia, su odio, su confusión, su estrechez, su ignorancia. Su pelotudez. Luego, cualquier pelotudo tiene un blog.

Iba a ilustrar con un comentario encontrado en Crítica, que decía algo así: A los militares se les escaparon dos, el matrimonio K, una dulzura. Pero lo perdí, lo había copy paste pero lo guardé vaya a saber dónde.
En cambio, les dejo el videíto que todos habrán visto de JPF.